Categories
1. Gay News

Washington Blade: Gay News, Politics, LGBT Rights: Fundamentalistas cristianos y activismo LGBTQ en Cuba, el odio en el discurso


Listen to this article
Pastor Adrián Pose, conocido por su discurso contra la comunidad LGBTI+ (Foto de Alejandro Trujillo Valdés por Tremenda Nota)

Nota del editor: Tremenda Nota es el medio socio del Washington Blade en Cuba. Esta nota salió en su portal el 7 de diciembre.

LA HABANA — El caso de la rapera Danay Suárez, quien el 13 de junio de este año republicó y comentó en su página de Facebook una carta abierta que relaciona la pedofilia con las demandas de la comunidad LGBTI+, constituye uno de los ejemplos más conocidos de discursos de odio en Cuba.

La
reacción indignada de activistas y organizaciones defensoras de los derechos de
la comunidad LGBTI+ provocó que un grupo de artistas se solidarizara con el activismo y criticara al gobierno por
organizar una consulta pública sobre el matrimonio igualitario.

Danay Suárez fue señalada en las redes por
su “discurso de odio”. En Cuba, se trata de un término usado apenas
sin el activismo, sin que tenga hasta ahora ningún relieve en las leyes que
protegen contra la discriminación.

Recientemente
la académica y militante feminista Ailynn Torres Santana concedió una entrevista a Q de Cuir respecto al concepto “discurso de odio”, empleado
frecuentemente por la comunidad LGBTI+ para denunciar ataques.

En
el ámbito cubano esta noción tomó vigencia tras las declaraciones de la cantante Danay
Suárez
 y la pugna del fundamentalismo
religioso por impedir la consolidación de derechos ciudadanos para la comunidad
LGBTI+.

Según “La estrategia y plan de
acción de las Naciones Unidas para la lucha contra el discurso de odio”,
firmada en mayo de 2019, no existe una definición jurídica internacional del
término, pero se asume como “cualquier forma de comunicación de palabra,
por escrito o a través del comportamiento, que sea un ataque o utilice lenguaje
peyorativo o discriminatorio en relación con una persona o un grupo sobre la
base de quiénes son o, en otras palabras, en razón de su religión, origen
étnico, nacionalidad, raza, color, ascendencia, género u otro factor de
identidad”.

Torres
Santana advierte que la Unesco definió los discursos de odio como: “expresiones
a favor de la incitación a hacer daño (particularmente a la discriminación,
hostilidad o violencia) con base en la identificación de la víctima como
perteneciente a determinado grupo social o demográfico”.

“Puede
incluir, entre otros, discursos que incitan, amenazan o motivan a cometer actos
de violencia”, advirtió la feminista.

Torres
Santana hace la salvedad de que una ofensa u opinión crítica no forman parte de
este tipo de discurso, siempre y cuando no se incite a la violencia y a la
marginalización. De ahí que se deba discernir entre quienes realmente lo
aplican y quienes disienten de la hegemonía o de la línea detentada por los
actores de poder.

Según Torres Santana, “podríamos analizar la presencia de discursos de odio en distintas formas de gestión de los conflictos sociales, aunque en efecto son una de las características de los fundamentalismos cristianos.”

“Los neoconservadurismos, sobre todo
los de base religiosa, han activado resortes afectivos muy potentes y, entre
otras estrategias, han ampliado su feligresía despertando temor, rechazo,
pánico a la agenda a favor de los derechos de las mujeres y de la comunidad
LGTBIQ+”, comentó.

Torres Santana analiza el mecanismo de
estos discursos al interior de los fundamentalismos religiosos cuando explica
que “han conformado, con éxito, un programa de pánico moral que a veces
aparece conectado con la movilización del odio y que es funcional a su programa
político más general”.

La especialista concluye diciendo que
“la doctrina cristiana fundamentalista es más que su discurso. Es un
programa político, en toda su extensión, que implica dimensiones relacionadas
con la moral sexual, con los órdenes de la política institucional y estatal,
con las formas de reproducción socio-económica de la vida, con la imaginación
sobre la nación y el mundo”.

El término “discurso de odio”
está siendo debatido internacionalmente en los últimos tiempos ante su
incremento en las redes sociales, por la posibilidad que brindan para su
propagación. 

La UNESCO ha organizado varios foros para
abordar este problema y en 2015 publicó un estudio titulado “Combatiendo
el discurso de odio en línea”. “El estudio proporciona una visión
global de la dinámica que caracteriza el discurso de odio en línea y algunas de
las medidas que se han adoptado para contrarrestarlo y mitigarlo, destacando
buenas prácticas que han surgido a nivel local y global”, dice la página oficial de ese organismo internacional.

En materia de “discursos de odio”, el caso Danay Suárez marcó un antes y un después en Cuba. El activista Alberto Roque presentó una querella legal por el delito de injuria, que se considera la primera demanda legal realizada con éxito en Cuba para llamar la atención sobre la discriminación que enfrenta la comunidad LGBTI+.

Aunque la demanda debe haber llegado a término en el tribunal, según reveló Roque en su página de Facebook, Tremenda Nota no ha podido confirmarlo hasta ahora. Las partes involucradas no accedieron a dar declaraciones sobre el tema.

The post Fundamentalistas cristianos y activismo LGBTQ en Cuba, el odio en el discurso appeared first on Washington Blade: Gay News, Politics, LGBT Rights.

Washington Blade: Gay News, Politics, LGBT Rights